En pleno Monterey Car Week, la marca británica presenta una serie estrictamente limitada que convierte el paisaje americano en un objeto de colección. Tres expresiones, 606 caballos y una declaración clara: el lujo también puede tener raíces.
En pleno Monterey Car Week, la marca británica presenta una serie estrictamente limitada que convierte el paisaje americano en un objeto de colección. Tres expresiones, 606 caballos y una declaración clara: el lujo también puede tener raíces.